Rollos de papel para tpv – ¿Qué medida necesito?

Usos y medidas de Rollos de papel para TPV

Existe un gran número de rollos de papel para tpv de multitud de tamaños, anchos, gramajes, incluso colores. Pero, ¿sabemos exactamente que rollos de papel para tpv son los que tenemos que utilizar?

En el complicado y extenso mundo de los consumibles para empresas, hay un sector al que el cliente final le presta poca atención, y es el de los rollos de papel térmico.

Los rollos de papel para tpv son un consumible que los clientes manipulan a diario, pero debido a su uso continuado y a lo poco voluminoso del material, no se le suele prestar atención suficiente y normalmente caemos en errores de medición e incluso en fallos más graves que pueden conllevar la sustitución de una impresora térmica.

Como hemos dicho antes, existen multitud de medidas, gramajes, grosores y colores.

La medida más utilizada y por ende más económica es la de 80×80, ya que los tpv convencionales dispensan tickets (en su mayoría) de 80mm de ancho.

Los rollos de papel térmico 80×80 son el estándar generalizado, y su uso se extiende desde los tpv convencionales, a las cajas registradoras, impresoras térmicas multifunción, incluso impresoras portátiles (rollos de grosor reducido).

Los siguientes más utilizados suelen ser en la mayor parte de los casos los rollos de 80×60, y aquí solemos incurrir en un error básico, ya que la mayoría de impresoras con ancho de ticket 80mm pueden utilizar rollos de papel térmico 80×80, pero debido al desconocimiento no se suele implementar esta medida.

La siguiente medida más utilizada es la de 57mm, bien sea en diámetros de 35 o de 55, dependiendo de la aplicación en cuestión. El uso de datafonos y cajas registradoras será lo que determine el diámetro de ticket a utilizar, siendo de 55 o más para cajas registradoras y de 45 o menos para terminales de cobro por tarjeta.

Para evitar cualquier confusión o contratiempo, lo mejor es que nos aseguremos qué medida de rollos de papel para tpv necesitamos, y de esta manera ahorraremos tiempo, y sobre todo dinero.

Además, tenemos que recordar que la mayoría de las veces menor precio significa menor (muchísimo), calidad de papel. Esto puede desembocar en fallos en las impresoras, lo que conllevaría un gasto adicional inesperado.