Papel térmico 57mm, ese gran aliado tan poco reconocido

Papel térmico 57mm

Con el papel térmico 57mm tenemos la certeza de que nos saca continuamente de muchísimos apuros, pero no recibe el trato que debería.

El papel térmico 57mm es la medida, después del 80×80, que más se utiliza en todos los negocios y empresas del mundo. Son usados tanto por las cajas registradoras, como por los pesos y balanzas, así como por los datafonos y terminales de pago portátil.

Existen varias medidas cotidianas, una de ellas es el 57×55. Esta medida es la usada mayoritariamente en pesos, balanzas y cajas registradoras. Se caracteriza por tener un diámetro mayor al convencional, además de una anchura reducida. La inmensa mayoría de cajas registradoras utilizan este rollo de papel térmico, debido a su reducido tamaño y a su precio más que económico. Dado que se fabrica en masa, podemos aprovechar la multitud de ofertas que se refieren a él y que no nos falte nunca.

La siguiente medida que merece mención es la de 57×35

Después del papel para registradora, es el siguiente más usado.

La mayoría de terminales datafono utiliza esta medida, porque como podremos notar, tiene un diámetro bastante inferior al anterior de 55mm, y son los ideales en cuestión de entrar en espacios reducidos. Dentro de esta categoría podemos incluir a su hermano pequeño, el 57×30, ya que, sin sacrificar ni un metro de papel, consigue entrar en sitios mucho más pequeños solamente quitando el canutillo central.

Existen algunos datafonos que utilizan rollos de papel un poco más gruesos, ya que debido a su tamaño un poco mayor admiten más sitio para el compartimento del papel.

Cabe destacar que los pesos electrónicos y balanzas utilizan en su mayoría la misma medida que las cajas registradoras, aunque podemos encontrarnos algunos modelos que utilizan papeles con ancho 60mm.

A pesar del avance tecnológico y de la inclusión en el mercado de cada vez más modelos de máquinas, hay una cosa que permanece inalterable con el paso de los años que es el papel térmico 57mm, una medida que nunca falla y de la que solamente nos acordamos cuando nos falta.